top of page
osakidetza-suicidio-ayuda-afrontar-situacion.png

Los pensamientos suicidas son una manifestación grave de un sufrimiento emocional y pueden aparecer en cualquier etapa de la vida. Sin embargo , hay ciertas edades en las que estos pensamientos son mas comunes de lo que parece , siendo estas en la adolescencia , adultos jóvenes y adultos mayores.

Durante la adolescencia y la juventud , factores como la presión social , o trastornos mentales tales como la depresión y ansiedad pueden influir de manera fuerte en la aparición de estos pensamientos.

Adultos (30 - 59 años)👨 

El grupo de 20 - 39 años concentra casi la mitad de los suicidios (44,7%) seguido por 40 - 59 años (25,1 %)

En la ultima década , al menos 2,227 niños y adolescentes (5-17 años) se suicidaron , con un incremento anual del 10 %.
 

Según medicina legal los adolescentes de 18 - 19 años fueron el grupo con mas muertes por suicidio en el 2021; entre 20 - 24 , ocupaban el segundo lugar.

Conclusiones

En Colombia , los pensamientos suicidas y el suicidio en general afectan principalmente a adolescentes , jóvenes y adultos mayores . Las edades de mayor riesgo están entre los 15 y 29 años , aunque también hay casos en niños. Factores como la depresión , el consumo de sustancias , violencia , el aislamiento y la falta de apoyo emocional están fuertemente asociados. Conocer estas etapas criticas y sus causas puede ayudar a un mejor panorama sobre como podremos abordar esta problemáticas y su prevención.

La encuesta de salud mental 2015 mostro que 7,6 % de mujeres y 5,5 % de hombres presentaron ideación suicida ;el 3,3 % de mujeres y 1,9 % de hombres intentaron suicidarse.

Ante-el-suicidio.jpeg

Niños y preadolescentes 🧑🙍‍♂️

Entre 2016 y 2017 , los suicidios de menores entre 5 - 9 años aumentaron un 5 % en Colombia, lo que deja en evidencia que incluso en edades tempranas se muestran riesgos crecientes
 

Adolescentes (13- 17 años) 🧒

En 2017 los intentos mas frecuentes en adolescentes de 15 a 19 años , lo que concentra el 29,7 % de casos , y el 48,9 % de casos entre quienes tiene 15 - 24 años

EJERCICIO DE SIMULACIÓN : un caso para abordar

SITUACIÓN :

Una estudiante se acerca a usted para comentarle el motivo por el cual ha estado ausente en las clases durante la última semana.

La joven le comenta que ha tenido problemas en casa, se observa angustiada cuando le dice lo que está ocurriendo, tiene los ojos llorosos y le confiesa que sus padres están teniendo muchos problemas y que están por divorciarse, el padre se fue de casa y tiene un mes que no sabe nada de él, la madre ha comenzado a abusar del alcohol y ahora es la joven estudiante quien se encarga del cuidado del hermano menor.

Después de unos minutos de conversar con usted, la joven le hace el siguiente comentario: “Quisiera estar muerta”.

¿QUÉ SE DEBE HACER ?

1. Escuchar atentamente.

2. Genere un ambiente de comunicación franca

3. Muestre empatía y sensibilidad ante frases dificiles

4. Evite juzgar e interrumpir a la persona

5. Explore la disponibilidad de apoyo social

7. promueva factores protectores

6. Exponga la posibilidad de pedir ayuda profesional

FACTORES DE RIESGO Y SEÑALES DE ALARMA

Los factores de riesgo pueden aparecer en tres esferas:

 Personal, Relaciones, Comunidad.

Los factores de riesgo personales hacen referencia a la subjetividad de la persona (pensamientos de muerte o ideación suicida, trastornos del estado de ánimo, creer que vale poco como persona, irritabilidad, impulsividad, etcétera). Los factores de riesgo en cuanto a las relaciones, hacen referencia a aquellas situaciones que la o el joven puede encontrar en sus interacciones sociales próximas (problemas con el padre, madre y hermanos; término de una relación amorosa; conflictos con amigos o ser víctima de acoso escolar; entre otros). Por otra parte, los factores de riesgo comunitarios, hacen referencia a los espacios que van más allá de la familia y el entorno escolar (ser parte de un grupo minoritario por su condición de género, identidad u orientación sexual, privación o dificultades de acceso a servicios, inseguridad, ser expuesto en redes sociales, etcétera). Continuando con el caso anterior, imaginemos la respuesta a la pregunta ¿has pensado cómo quitarte la vida?:

“Sí he pensado quitarme la vida, mi papá tiene un arma…”

“Creo que puedo tomar pastillas…”

“Pienso aventarme de un puente…”

Con cualquiera de las respuestas anteriores o alguna similar, estamos ante una señal de alarma importante y no podrá dejar sola a la persona en ningún momento, tendrá que asegurarse de que los tutores, profesionales de la salud o alguna figura educativa acompañen en todo momento a la persona

Las señales de alerta en cambio, son acciones y comportamientos inmediatos que hacen y/o dicen las personas, que podrían indicar un riesgo inmediato de autolesión o suicidio. Estos comportamientos ocurren de forma repentina y marcan un cambio en la rutina o en la vida cotidiana de las personas:

Amenazan con dañarse o matarse.
Buscan medios para suicidarse o hablan de un plan de suicidio.
Hablan o escriben sobre la muerte, el morirse o el suicidio (sobre todo cuando esto  no era propio de la persona o era muy raro).
Expresan sentimientos de desesperanza.
Expresan sentimientos de ira, rabia o venganza
Se involucran en conductas que implican un riesgo innecesario o que son irresponsables.
Expresan sentimientos de estar atrapado, de no ver una salida.
Incrementan el uso de alcohol u otras sustancias psicoactivas.
Se retiran o evitan el contacto con amigos, familias o su entorno.
Se muestran ansiosos o agitados.

Importancia de las habilidades de afrontamiento como prevención del suicidio

Todas las personas responden de manera diferente cuando atraviesan por sucesos estresantes en su vida. Un mismo acontecimiento adquiere un significado particular para quien lo vive y la forma de respuesta está determinada por los recursos socioemocionales a los que tiene acceso, entre los que destacan los propios, familiares y comunitarios.  Cuando ocurren situaciones que se perciben como problemáticas, las personas hacen uso de las habilidades de afrontamiento, que son todas aquellas estrategias dirigidas a resolver los acontecimientos que se perciben como difíciles de resolver. Promover las habilidades de afrontamiento puede disminuir la posibilidad de que una persona afectada lleve a cabo un acto suicida. Estas habilidades ayudan a crear un ambiente que favorezca la solución de las dificultades o crisis, proteger de situaciones que puedan vulnerar y facilitar el cuidado de la salud mental, como: generar un sentido de esperanza, motivar el desarrollo vital.

Promoción del Autocuidado para Prevenir Suicidio

El autocuidado son actos de amor propio que pueden marcar la diferencia en nuestras vidas y en las de quienes nos rodean. En todas las etapas de la vida, cuidar de nuestra salud mental y emocional es esencial para prevenir el suicidio y promover un bienestar duradero. El autocuidado no es egoísmo; es una inversión en nuestra salud mental y emocional. Practicar el autocuidado nos ayuda a manejar el estrés, la ansiedad y otros desafíos que la vida nos presenta. Al aprender a cuidarnos, también aprendemos a reconocer nuestras propias señales de advertencia y las de quienes nos rodean. Desde la infancia hasta la vejez, el autocuidado es esencial. Niñas y niños pueden aprender a expresar sus emociones, las y los adolescentes a gestionar el estrés y los adultos a mantener un equilibrio entre trabajo y vida. Las personas adultas mayores también se pueden beneficiar del autocuidado, encontrando formas de mantenerse conectadas y disfrutar de su tiempo. Durante la etapa juvenil, la formación de la identidad y el inicio del proyecto de vida adquieren una relevancia primordial. Para lograrlo, resultan esenciales habilidades como el autoconocimiento, la adaptación y el afrontamiento. En este sentido, el autocuidado implica que las y los jóvenes desarrollen sus habilidades sociales, emocionales y de pensamiento; que aprendan a lidiar con el estrés diario, que duerman y descansen suficiente, que se hidraten y alimenten sanamente, que sean productivos, que contribuyan y estrechen lazos con su familia y amigos, que encuentren momentos de relajación y alcancen un bienestar biopsicosocial integral. Para lograrlo, se requiere un enfoque de autocuidado que abarque lo físico, social, espiritual y mental, asegurando una interconexión eficiente entre todas estas áreas.

Autocuidado físico: La actividad física no solo beneficia la salud del cuerpo, sino que también libera emociones acumuladas. Por tanto, se recomienda a las y los jóvenes practicar algún deporte, salir a pasear con sus mascotas o simplemente caminar.

Autocuidado espiritual: Conectar con valores, creencias y la fe personal es esencial. Desarrollar un sentido de propósito brinda alegría y satisfacción, permitiendo a los jóvenes encontrar significado en su vida.

Autocuidado social: La interacción con otros es crucial para el bienestar. Ya sean personas introvertidas o extrovertidas, es importante elegir actividades sociales que generen verdadero bienestar emocional, en lugar de hacerlo por obligación.

Autocuidado emocional: Priorizar las propias necesidades emocionales es clave. Las emociones son fundamentales para la motivación y el comportamiento. Aquí hay dos aspectos fundamentales:
Legitimación de emociones: Reconocer y aceptar las emociones como auténticas y válidas. Todas las emociones deben ser respetadas sin juzgarlas. Es importante cuestionar conductas, no emociones. No siempre es necesario expresar una emoción en el momento exacto en que se experimenta.
Regulación emocional: Aprender a manejar las emociones de manera efectiva para evitar consecuencias negativas. La tolerancia a la frustración y el autocontrol son esenciales. Manejar tanto las emociones placenteras como las desagradables previene posibles trastornos.

ANTICIPARSE AL SUICIDIO

cuaderno sui.jpeg

La prevención del suicidio es un esfuerzo continuo

La prevención del suicidio implica eliminar prejuicios sobre los problemas de salud mental y trabajar para que las personas pidan apoyo siempre que estén ante una situación emocional complicada, además de aumentar las posibilidades de atención.

bottom of page